Los Bailes Cantáos: Memoria Sonora del Caribe Afrodescendiente

Los Bailes Cantáos: Memoria Sonora del Caribe Afrodescendiente

Presentación del Festival del Bullerengue.

Los Bailes Cantáos: Memoria Sonora del Caribe Afrodescendiente

Lisandro Polo Rodríguez

Folclorista & Gestor Cultural

Los Bailes Cantados hacen parte de la diversidad de expresiones culturales, saberes ancestrales y populares que enriquecen la cultura del Caribe colombiano; como su nombre lo expresa, se trata de una combinación del baile con el canto, donde los dos se complementan. En esta expresión se carece de instrumento melódico líder; solo hay voces —cantadora y/o cantador—, coros, tambores y palmas, donde la voz líder canta e improvisa y un coro responsorial la acompaña, mientras el tambor alegre se entrelaza con el canto y el baile. Estas manifestaciones están fuertemente ligadas a la influencia africana, heredadas de los antiguos esclavos, quienes encontraron en la música y el baile la fortaleza que los unió, dejando como herencia al panorama musical de la región expresiones que hoy celebramos y que se hallan presentes en diversas subregiones de la gran región Caribe.

Una clasificación taxonómica de los distintos géneros musicales y modalidades de baile en toda la región es tarea muy complicada, puesto que existen diferencias en cuanto a la terminología de una población a otra; es decir, la forma como se determinan los estilos musicales difiere mucho en cada región. Se pueden distinguir diversas clasificaciones dentro de la categoría de Bailes Cantados, entre las cuales encontramos:

  • El Bullerengue.
  • Las Tamboras.
  • Son de Negro.

Entre otras. Estas músicas, por lo general, están ubicadas en las zonas ribereñas y zonas costeras del Caribe.

El Bullerengue:
Es un género musical y dancístico tradicional que combina percusión, canto y baile para expresar aspectos de la vida comunitaria y de resistencia. El Bullerengue se interpreta en comunidades de los departamentos de Bolívar, Córdoba y norte de Antioquia, y en comunidades afro a lo largo de la Costa Caribe. Esta expresión nace en los palenques; según datos de los cronistas, entre los primeros escritos se encuentran los del antropólogo Aquiles Escalante. Lo primero que se conoció del Bullerengue es que era un ritmo lento donde participaban solo las mujeres.

Entre los diferentes tipos de Bullerengue encontramos: Bullerengue Sentao, Bullerengue Chalupa y Fandango e’ Lengua.

Bullerengue Sentao
Se caracteriza por ser el más lento de los tres aires del Bullerengue, lo que le permite a la voz líder exhibir su voz con frases y adornos. Rítmicamente, se acompaña del tambor llamador, el cual marca el contratiempo, mientras las palmas e instrumentos como la totuma marcan el tiempo fuerte. El tambor alegre improvisa, aportando variaciones rítmicas acordes al canto.

Bullerengue Chalupa
Se caracteriza por ser cadencioso, alegre y sensual, a diferencia de otros estilos de Bullerengue, con un movimiento de caderas prominente que imita un cortejo entre el tambor y el baile.

Fandango e’ Lengua
Es un ritmo alegre donde se musicalizan sucesos de la vida diaria, caracterizado por voces que se acompañan de palmas o tablitas para acentuar el ritmo. El llamador, a diferencia del Bullerengue Sentao —donde marca el tiempo débil—, en el Fandango e’ Lengua marca el tiempo fuerte y complementa el golpe con la acentuación de las palmas. El tambor alegre aporta improvisaciones en la ejecución rítmica.


Poblaciones y enclaves bullerengueros

Puerto Escondido, en Córdoba
Es uno de los epicentros del Bullerengue en la región, con un festival que anualmente celebra la fiesta de este género musical y dancístico.

Necoclí, en Antioquia
Sede de uno de los importantes festivales de este género. Aunque son puntos destacados de la tradición cimarrona del Bullerengue, también sobresalen otras poblaciones como Apartadó, San Juan de Urabá y Arboletes, entre otros.

María la Baja, Bolívar
Sede del Festival del Bullerengue. Allí se hacen presentes otras poblaciones afrodescendientes donde la práctica se encuentra en diversas comunidades, como el Palenque de San Basilio y otros asentamientos negros.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *